Las pruebas más confiables para diferenciar entre los trasudados y exudados son el análisis simultáneo del líquido peritoneal y el suero de la deshidrogenasa láctica (LD) y los niveles de proteína total. La principal utilidad para definir los fluidos corporales serosos como un trasudado o exudado es determinar qué derrames necesitan una evaluación de laboratorio adicional.
Ayuno de 8 a 12 horas antes del examen. Seguir las indicaciones médicas específicas para la prueba.