La gonadotropina coriónica humana (hCG) es una sialoglucoproteína secretada inicialmente por las células trofoblásticas de la placenta, poco tiempo después de la implantación del óvulo fecundado en la pared uterina. Su rápido aumento la hace un excelente indicador para la confirmación precoz y monitorización del embarazo. La hCG parece mantener el cuerpo lúteo, con lo cual permite la síntesis de la progesterona y de los estrógenos que nutren el endometrio. A medida que progresa la gestación normal, la placenta asume la producción de estas hormonas. El nivel sérico de hCG alcanza una concentración pico y luego comienza a disminuir para quedarse en una concentración valle. La hCG circula como molécula intacta en el suero de las mujeres que tienen un embarazo sin complicaciones. Las subunidades se disocian rápidamente y se eliminan por el riñón. La hCG es una glucoproteína que se compone de dos subunidades, llamadas alfa y beta, unidad por enlaces no covalente (al igual que la LH, FSH y TSH). La subunidad α es muy similar a la de TSH, LH y FSH, mientras que la β determina las especificaciones biológicas e inmunoquímicas. Se ha demostrado que la concentración de β-hCG sérica puede ser útil para predecir abortos espontáneos, y como ayuda en la detección del embarazo ectópico y del embarazo múltiple.
Ayuno de 8 a 12 horas antes del examen. Seguir las indicaciones médicas específicas para la prueba.