Los niveles de la alfa-1 antitripsina pueden incrementarse durante el embarazo, así como en diversas enfermedades, incluyendo: enfermedad crónica pulmonar, angioedema hereditario, enfermedades renales, gástricas, hepáticas y pancreáticas; diabetes; enfermedades reumáticas y carcinomas. La alfa-1 antitripsina puede disminuir en casos de enfisema, cirrosis hepática, síndrome de dificultad respiratoria del recién nacido, nefrosis, malnutrición y caquexia. Si hay una deficiencia, se puede considerar la determinación del fenotipo para confirmar las deficiencias heterocigóticas frente a las homocigóticas.
Ayuno de 8 a 12 horas antes del examen. Seguir las indicaciones médicas específicas para la prueba.
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